Como dice su lema, el vacile de ‘Monofónico’ se pega a quienes han tenido la oportunidad de verlos en escena, no dudan en ratificarlo. Su piel conserva la calidez de su tierra y el frío de las aguas del río Guatapurí, los rastros caribeños de esta región que inspira sus letras y marca su sello.
Juan Felipe Vega, Jessier Pacheco, Samir Giraldo, Rodrigo Rojas, David Hernández y Yohandris Pérez, seis almas que se encontraron hace un año y medio para hacer lo que más les gusta: conectarse a través de la música.
Para ellos la música va más allá de tocar, es una conexión en la que se entregan por completo a cada melodía con el único objetivo de mover las fibras de quienes los escuchan, de mover sus cuerpos y trasmitirle toda esa energía al público.
Pero la historia de esta banda vallenata comenzó hace cuatro años, cuando en las calles de la ciudad Juan Felipe con su voz, Samir, con su guitarra y Gabriel Otálora (exintegrante de la agrupación), sin ninguna aspiración clara, tocaban en restaurantes y bares de forma improvisada. Al ver la acogida de la gente con su propuesta musical, decidieron emprender su proyecto al que llamaron ‘Monofónico’ y posteriormente se vincularon los otros integrantes de la banda.











