“Con el debido respeto que se merecen los artistas del vallenato, puedo decir que la magia y el potencial que tienen los niños de mi grupo es única”, así describió el maestro Andrés 'El Turco' Gil, el talento de los niños que hace parte de su escuela y que llevan el folclor vallenato por el mundo con cada una de sus presentaciones.
Asegura que los chiquitines y jóvenes hacen maravillas con su voz, la caja, guacharaca y acordeón, que fusionado con su inocencia y picardía, contagian en instantes la alegría del folclor de la región Caribe y conquistan a toda clase de público, sobre todo al extranjero, que sin entender el idioma quedan enamorados de la música vallenata.
Así ocurrió, según cuenta Gil, en su reciente presentación en la capital del país (en el auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional de Colombia), donde pese a que le habían advertido que el público era frío y poco amante al vallenato, los espectadores solicitaban repetir ciertas piezas musicales, se ponían de pie y aplaudían,ovacionando hasta más no poder a los infantes.






