Entre un círculo armónico tejió su camino, no importó tener o no permiso para sonar su voz, pero lo hacía. Acompañado de un ‘arma’ con silueta de diosa, una guitarra y junto a su bizarra personalidad construyó esta historia.
Silvestre Francisco Dangond Corrales, se inclinó desde niño por la música vallenata y fue gracias a que su padre William Dangond grabó un trabajo discográfico para Discos Fuentes en la época de los 70, con el acordeón de Andrés ‘El Turco’ Gil.
Haciendo el trasegar de la vida ingresó a estudiar en su natal Urumita, al sur de La Guajira, en el Colegio Inmaculada, tiempo después llegó a Valledupar y culminó la educación primaria en el colegio Colombo Inglés, mientras la secundaria la hizo en el colegio Parroquial El Carmelo. En ese plantel hizo amistad con Leonardo Gómez Jr. y con Kaleth Morales, ambos fallecidos quienes incursionaron en la música vallenata como Dangond.
Siendo un adolescente, esperanzado en salir adelante, Silvestre cursó un semestre de Ingienería Civil en la Universidad de Los Andes en Bogotá, sin embargo la música destronó la cátedra. En el argot musical, Dangond Corrales pasó a ser “un necio”, porque estaba en todas las parrandas pidiendo un espacio para cantar, así no tuviera invitación.
“Eso es cierto, Silvestre era y es un necio de la música, pero en el buen sentido porque vive 24 horas pendiente de la música”, dijo su representante Carlos Bloom.
Silvestre llegó a Bloom por medio de José Enrique ‘El Coco’ Zuleta, hijo de Emiliano Zuleta, que estaba interesado en grabar con Dangond. “Silvestre pasó una temporada en Cartagena, después de conocerlo decidí llamarlo y preguntarle por el disco con ‘El Coco’, me dijo que no sabía nada de él”, señaló el representante que está desde hace 12 años con Silvestre.
Carlos Bloom explicó que Dangond tenía un cupo asegurado en la casa disquera Sony Music después de un fichaje que hizo Gabriel Muñoz, el entonces director de A&R (Artistas y Repertorio).
“Nunca me dijo que era su representante, pero lo acompañé a recoger canciones para el primer disco. La unión con Román López se hizo en La Paz (Cesar), ahí comenzó el proceso de Silvestre. Con ensayos en mi casa y la del viejo Leo Gómez, con el apoyo de su hijo Leo Gómez Jr.”, recordó Bloom. De esa primera producción denominada, ‘Tanto para ti’, se desprendió un éxito regional con es ‘Necesito verte’, autoría de Juan Manuel Pérez.
En el proceso con Román López terminó cuando el hijo del Rey Vallenato, Miguel López, tuvo problemas de salud y se retiró de la agrupación. En ese trance sin acordeonero, Franklin Vega y Sergio Luis Rodríguez acompañaron a Silvestre Dangond en presentaciones.






