Para muchos hombres la afeitada es todo un trauma, porque tienen una piel muy sensible que no les permite realizar este acto sin que se les irrite o sangre, debido a que los poros se cortan y se infectan produciendo granos.
Para evitar lo anterior, cabe recordar que la afeitada es todo un arte y, mantener una piel cuidada, es una de las mejores maneras de conservarla joven por más tiempo.
Expertos en estética recomiendan realizar esta práctica bajo una serie de condiciones de temperatura, teniendo en cuenta que lo ideal es que los poros de la piel se abran, para que la cuchilla pueda acabar de manera sencilla con el vello. Por ello es aconsejable afeitarse después o durante la ducha, preferiblemente con agua caliente, puesto que los vapores harán que los poros se dilaten.






