Por ANNELISE BARRIGA RAMIREZ
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Los seres queridos siempre estarán presentes en la mente y el corazón de las personas, aunque el tiempo, el espacio o las circunstancias no les permitan estar juntos; ese fue el sentir de los hijos, familiares y amigos del compositor Rafael Escalona Martínez, quienes ayer recordaron los cuatro años de su muerte, con la misma nostalgia del día que lo sepultaron.
Una eucaristía en la Iglesia La Concepción sirvió para rogarle al Todopoderoso que mantenga en su reino al hijo de Patillal, que se mantiene inmortal en los hogares colombianos a través de sus obras musicales. Posteriormente, fueron llevadas flores rojas y blancas, a la tumba del juglar vallenato, como símbolo del cariño que conservan de ese hombre que marcó historia en el folclor de la región.






