“Para el hombre más trabajador que he visto en mi vida, ‘El Chino Santero’. Lo conocí de niño picando hielo en la Kz Matecaña, luego de mesero y vendedor de sándwich. ‘El Chino’ no disfrutó su niñez, ni infancia, todo lo luchó”.
Con esas palabras describió el historiador y locutor Jaime Pérez Parodi, a Domingo Santero Molina, un hombre descendiente de la etnia indígena Yukpa, pero que se destaca como uno de los más juiciosos y perseverantes personajes en el interior del folclor vallenato.
Quedó sin padre cuando tenía nueve meses. Así le ha tocado vivir el resto de sus días porque solamente conoció a su mamá, Ana Vicencia Molina. Fue ella quien lo llevó a casa de Eladia Santiago en Becerril, su pueblo natal, para que allí hiciera mandados y se ganara el diario vivir trabajando.











