Con 23 años, ‘El Mono’ Zabaleta aprendió a ejecutar la guitarra y así se convirtió en el serenatero de moda en su pueblo, San Diego, Cesar.
Para el año 2007 grabó su primer compacto discográfico de la mano con Elías Mendoza, en el acordeón. El trabajo lo llamaron ‘Verdaderamente’ y les sirvió para abrir campo entre las nuevas figuras del vallenato. De ahí en adelante este intérprete ha tenido una carrera de altos y bajos; grabó tres producciones más con Mendoza y consiguió meterse entre la juventud y adultos como un buen referente para el vallenato.
Después se unió a Rolando Ochoa y su nombre se expandió como pólvora en otras zonas del país distinta a la costa Atlántica, como la sabana de Montería y el bajo Antioquia, donde nunca había podido llegar con Elías Mendoza.
El proceso con Rolando fue corto. Un solo disco y entonces a ‘El Mono’ la suerte le tenía otro buen acordeonero para llevarlo al reconocimiento. Juan Mario De la Espriella, lo llamó para hacer unión después de separarse de Martín Elías y de inmediato sellaron la grabación de un disco.











