Por DEBORA REY y DANIEL ZADUNAISKY
BUENOS AIRES. AP. Ernesto Sábato, el laureado escritor quien, según sus propias palabras, “descendió a los infiernos” para investigar los crímenes cometidos por la última dictadura en Argentina, falleció ayer sábado a causa de una bronquitis. Sábato tenía 99 años, en junio próximo cumpliría los cien años.
Su hijo Mario Sábato leyó conmovido un comunicado en nombre de la familia ante decenas de periodistas apostados frente a la vivienda: “Hace horas murió mi padre, sé que todos ustedes comparten la tristeza que sentimos en la familia. Mi padre no nos pertenecía sólo a nosotros, con orgullo y alegría sabemos que los compartimos con mucha gente”.
Adelantó que su padre será velado en la sede del club Defensores de Santos Lugares porque ese era su deseo. “Cuando me muera’, nos dijo, ‘que me velen acá para que la gente del barrio pueda acompañarme en este viaje final y quiero que me recuerden como un buen vecino, aunque a veces cascarrabias”.
Sábato y sus obras






