Valencia de Jesús lo vio nacer y también lo vio sepultar. A través de la narración lírica, inverosímil y realista, Calixto Antonio Ochoa Campo llevó su pueblo al mundo entero a través de las letras y melodías expresadas en diferentes géneros musicales. Autoridades gubernamentales, religiosas, al igual que sus hijos y familiares, le dieron el último adiós.
En la Capilla histórica del corregimiento, construida en el año 1700, donde Calixto se inspiró para hacer la canción ‘El padre Pachito’, permaneció el féretro desde la noche del jueves cuando fue llevado de Valledupar, hasta la mañana del viernes.
A las 8:00 de la mañana, un grupo de buses salió de la plaza Alfonso López en la capital del Cesar, rumbo a Valencia donde se cumplieron las honras fúnebres de Calixto Antonio Ochoa Campo. La ceremonia católica inició a las 9:30 de la mañana bajo la conducción del padre Enrique Iceda.











