En los senderos montañosos del corregimiento de San José de Oriente, jurisdicción del municipio de La Paz, Cesar, todavía se percibe el miedo de los campesinos que fueron víctimas de la guerrilla, de paramilitares y de otros grupos armados.
Un viaje de 30 kilómetros por carretera, desde Valledupar, lleva a esta población cesarense de campesinos santandereanos. Se trata de un pueblo que nació de la violencia porque los primeros habitantes de ese territorio bañado por el río Chiriaimo llegaron desplazados por la guerra nacional que desató la muerte del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán en Bogotá; es un pueblo que vivió la violencia debido a que los grupos armados que surgieron de la confrontación política se disputaron ese corredor estratégico para el tráfico de armas y drogas, debido a su cercanía con la frontera con Venezuela. Allí hubo Farc, Eln, Epl y paramilitares, pero la mayoría de muertes y el destierro que tuvo la Policía, durante más de dos décadas, son atribuidas a la subversión que ahora regresó en son de paz.
En San José de Oriente tratan de sobreponerse de la violencia, albergando una Zona Veredal Transitoria de Normalización, ZVTN, de las Farc, en la vereda Tierra Grata, ubicada a escasos 10 minutos del casco urbano, por trocha, donde alrededor de 200 guerrilleros dejarán las armas e iniciarán su proceso de reincorporación a la vida civil.











