Durante el primer año de gobierno del alcalde de Valledupar, Augusto Ramírez Uhía, llama la atención la desproporción existente entre la contratación directa y la realizada por convocatoria pública. Normativamente la llamada “contratación a dedo” es la excepción en el manual de contratación pública o ley 80 de 1993, para facilitar algunos procesos por los tiempos mínimos que tienen que cumplirse para suscripción.
Según la información publicada en el Sistema Electrónico de Contratación Pública, SECOP, el municipio realizó 715 procesos contractuales a través de esta forma de contratación, por valor de 57.969 millones de pesos, lo cual representa un 88,3 % de los contratos totales, hasta el 15 de diciembre de 2016.
Para los analistas, todo esto reviste una preocupación a los principios de transparencia, economía y de responsabilidad, pues se hicieron contratos desde 2.000 hasta 2.849 millones de pesos, sin tener en cuenta las cuantías para celebrar licitaciones públicas, invitaciones o convocatorias públicas.
















