La tasa de desempleo juvenil en Valledupar se ubicó en 15 % durante el trimestre junio-agosto de 2025, según la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del DANE. La cifra refleja una reducción de 5,3 puntos porcentuales frente al mismo periodo de 2024, lo que representa un avance importante en un contexto donde el desempleo entre jóvenes continúa siendo un reto para las principales ciudades del Caribe.
Con 23,5 %, Riohacha ocupa el segundo lugar entre las 23 ciudades analizadas con mayor desempleo juvenil. Le siguen Sincelejo (20,9 %), Cartagena (20 %), Barranquilla (19,7 %) y Montería (17,9 %). En contraste, Valledupar (15 %) y Santa Marta (14,7 %) registran las tasas más bajas de la región. No obstante, a pesar del descenso, el nivel de desocupación juvenil en la capital del Cesar aún se mantiene por encima del promedio nacional, que es de 14,8 %. A esto se suma la alta informalidad laboral, que en Valledupar alcanza el 64,9 %, la segunda más alta del país después de Sincelejo (69,1 %).
Informalidad afecta a la juventud
Esta elevada proporción de empleo informal limita la estabilidad y las garantías sociales de los jóvenes trabajadores, quienes en muchos casos dependen del comercio y de actividades sin contrato formal ni acceso a pensión, salud o seguridad social. El Centro de Estudios Socioeconómicos Regionales (Cesore) ha advertido desde hace varios años que la informalidad laboral representa un obstáculo para que los jóvenes logren acceder a empleos dignos y sostenibles.






