Alrededor de 15 sedes educativas del municipio de San Diego no retornarán a la presencialidad debido a que tienen deficiencias en baterías sanitarias, agua potable e infraestructura. Así lo dio a conocer el Juzgado Promiscuo Municipal de San Diego, mediante un fallo, en el que señaló que las condiciones actuales de dichas sedes representan un riesgo para la vida de los escolares.
El juzgado aseveró que la mayoría de las sedes de las Instituciones Educativas Nueva Flores, Rafael Uribe Uribe y Manuel Rodríguez Torices no cumplen con los requisitos básicos para salvaguardar la vida del personal administrativo y de los escolares del virus de la covid-19 debido a que carecen del servicio de agua potable que es “de vital importancia para el consumo y el lavado obligatorio de manos”.
Por tal motivo, el ente decidió suspender la presencialidad hasta que la Secretaría de Educación Departamental y la Alcaldía Municipal garanticen todos los elementos y medidas de bioseguridad para evitar el contagio del coronavirus.











