La Universidad Popular del Cesar recibe del Gobierno nacional más de $2 millones 500 mil por estudiante, mientras que la Universidad Nacional de Colombia percibe más de $16 millones por educando.
Esa brecha, como la define el rector Rober Romero, obedece a criterios establecidos en el artículo 86 de Ley 30 de 1992 que dicta que los aportes de la nación “toman como base los presupuestos de rentas y gastos, vigentes a partir de 1993”.
Pero para la fecha la UPC tenía recursos limitados y menos de mil aprendices, cuentan los upecistas consultados por EL PILÓN.











