Los más de 2.000 estudiantes de la Institución Educativa Consuelo Araujonoguera de Valledupar se han visto obligados a ver sus clases a oscuras, debido a que el transformador que surte de energía eléctrica al plantel se quemó hace 33 días. Por tal motivo, han tenido que sacar los pupitres de los salones y ponerlos en los pasillos y en el patio del colegio para poder recibir las clases bajo la frescura que producen los árboles, ya que las altas temperaturas en las aulas no les permiten desarrollar de manera asertiva sus actividades.
De acuerdo con la coordinadora de Convivencia, Maribeth Salas, la dificultad comenzó cuando las fuertes precipitaciones de las últimas semanas ocasionaron que el cableado de la central eléctrica que está en el colegio hiciera un corto circuito y posteriormente explotara. Precisó que cuando eso sucedió la energía se fue en algunos sectores del plantel educativo y a la semana siguiente el transformador se quemó dejando a todo el colegio sin electricidad.
“Cuando algunos bloques se quedaron sin energía nosotros notificamos a la empresa Afina para que arreglaran el transformador porque un colegio no puede estar sin luz, pero nos dijeron que primero la Alcaldía debía firma un contrato con ellos y hasta la fecha seguimos con el daño”, argumentó Salas.











