A las víctimas de la violencia les volvieron a incumplir. Un grupo de 117 familias retornaron al corregimiento de Minas de Iracal con la promesa del Departamento para la Prosperidad Social, DPS, de que les iban a dar apoyo económico, mejoramiento de vivienda, escuela y puesto de salud; pero a la fecha, lo único que se ha concretado es un subsidio de un millón 200 mil pesos que recibieron el año pasado.
Las familias se sienten huérfanas, toda vez que los han dejado esperando y el temor es que se tengan que regresar a la ciudad a pasar necesidades.
Solicitan que se materialicen los compromisos, hay riesgo de que se vuelvan a la ciudad en vista de que no les han cumplido.






