Manuel Otero Maldonado, tiene 67 años de edad, de los cuales ha dedicado 30 a convivir con los vallenatos vendiendo periódicos y dulces en una chaza que tiene en la terraza del antiguo edificio de Telecom en la Plaza Alfonso López. Este hombre, oriundo de San Vicente del Chucurí Santander; hace 38 años llegó a tierras Cesarenses por ofertas laborales. “un señor me ofreció trabajar con él en siembras de arroz, que me pagaría por cada bulto según él, pero cuando se sacaba la cosecha me quedaban 100 mil o doscientos mil pesos”.
Decepcionado porque las cosas no salían como esperaba, decidió no continuar trabajando para otros, su suegro, que ya estaba radicado hacía un tiempo en Valledupar, lo convenció para que cambiara de oficio y entonces se dedicó a bultear en el mercado, vender chicharrón de coco y guarapo, actividades que realizó para subsistir y no dejar caer en la miseria a su familia, junto con su hija de 12 años, que lo acompañaba mientras su esposa se encargaba de la casa.
La historia






