Alrededor de 190 trabajadores llegan a diario a los fondos en busca de reclamar las cesantías que les consignaron las empresas donde laboran, de ahí que estas oficinas se encuentren atiborradas de gente.
Las cesantías son una prestación social que todo empleador debe reconocer a los trabajadores con la finalidad que estos puedan atender sus necesidades primarias en caso de quedar cesantes, así pues estas constituyen una forma de ahorro que se vuelve casi obligatoria, sin embargo, en Valledupar, al igual que en muchas otras partes del país las personas las retiran y las utilizan para educación o financiar vivienda.
Este caso puede ejemplificarse con Verónica Fernández, quien retiró este dinero para pagar la Universidad de su hijo mayor. “Este dinero lo voy a utilizar para poder completar la matrícula de mi hijo, porque con lo que tengo no me alcanza, entonces ellos pasan el cheque directamente a la universidad y se paga el excedente”, dijo la mujer.






