En los últimos años han aumentado las prácticas agropecuarias que buscan diversificar la producción del sector agrícola y potencializar la producción en el Cesar, esto gracias a la necesidad de los trabajadores del campo de aumentar el número de frutas, legumbres y tubérculos que recogen en sus cosechas. En ese sentido, en un proceso lento pero constante, las prácticas rudimentarias de arado han sido paulatinamente reemplazadas por la tecnificación y la maquinaria agrícola.
Mario Zapata, director del Centro de Investigación Motilona de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Agrosavia, señaló que la ciencia es uno de los caminos para potencializar los cultivos en el Cesar de una manera sostenible y eficiente. Comentó que algunas de las dificultades que tienen los productores del campo son las condiciones climáticas que dañan o disminuyen la calidad de la planta que siembran.
Por tal motivo, las investigaciones en materia vegetal han permitido modificar las estructuras de las semillas para que estas sean resistentes a un clima especifico, tengan una alta producción y una calidad aceptable para la exportación, un ejemplo de ello son los genotipos de los frijoles biofortificados resistentes a la sequía.










