El turismo cultural no ha sido completamente explotado en esta región, es posible que con una buena gestión por parte de los entes territoriales, se incremente esta actividad que genera tantos recursos, tenga un ascenso mayor, sobretodo en territorios como Nabusímake, que podría decirse que es el paraíso que está escondido en las profundidades de la Sierra Nevada de Santa Marta y cuna de la etnia arhuaca, una de las más representativas, no solo de esta región, sino del territorio colombiano.
Para llegar a ese lugar se necesita hacer un recorrido de aproximadamente tres horas desde la capital del Cesar hacia Pueblo Bello y de ahí adentrarse al costado oriental de la Sierra Nevada de Santa Marta, al llegar puede que la persona quede gratamente sorprendida por las casas de bahareque y el techo de paja, situación que conduce la mente del viajero a un momento histórico.
Historia, tradición, cultura, se perciben en cada rincón de ese lugar. Una experiencia que toda persona en el mundo quisiera vivir y, teniendo en cuenta que el turismo es un gran generador y que jalona un buen porcentaje de la economía, algunos indígenas arhuacos han empezado a ejercer las labores de guías para los que desean conocer este rincón del Cesar que, aunque parezca pequeño, es gigante si se tiene en cuenta todo lo que representa para los ancestros.






