Una delicada situación viven los ganaderos del país y en especial los del Cesar. Por un lado la sequía generó la muerte de muchos animales y por otro, hay una oleada de importación de leche, sumado al ya conocido contrabando del alimento proveniente de Venezuela.
La leche bajó en los mercados internacionales, por lo que la industria está importando a menor precio y poniendo a competir con el nacional, en donde los costos de producción son sumamente altos.
La tonelada de leche en Colombia se encuentra a 5.500 dólares, mientras que en Estados Unidos a 3.713 y Nueva Zelanda hasta 3.000 dólares, de igual modo, el mercado internacional cambió, por ejemplo las sanciones de la Unión Europea y Estados Unidos con Rusia han hecho que lo que exportaban hacia ese país no lo puedan hacer hoy, “además que la India y la China han bajado sus necesidades de consumo, y países como Nueva Zelanda que es productor tiene exceso y por eso el precio a nivel mundial bajó y debido a esa sobreoferta los paganos somos nosotros”, manifestó el presidente de la Junta Directiva de Asogacesar, Óscar Daza.






