La inconformidad de los gremios productivos por las obras en el aeropuerto Alfonso López que no responden a la necesidad de la ciudad, se extendió a los usuarios debido a que se sienten hacinados, deben soportar calor y largas filas, entre otras incomodidades, producto en primer lugar de que la terminal aérea se quedó pequeña, además de que los trabajos de adecuación terminaron de reducir el espacio.
A las 10 de la mañana del tres de octubre por ejemplo, se unieron dos vuelos, uno hacia Barranquilla y otro hacia Bogotá y todos debían pasar por una misma puerta hacia la pequeña sala de abordaje, lo que generó malestar entre los usuarios.
Según explicaron, Valledupar requiere de un aeropuerto acorde con el crecimiento de la ciudad, porque están sometiendo a los viajeros a muchas dificultades; empezando por el chequeo, el cual no se hace de forma ágil, rápida, cómoda, sino en medio de incomodidades, gritos y altas temperaturas, entre otros.






