El fuerte verano por el que pasa el departamento del Cesar ya empieza a pasarle factura a ganaderos y a agricultores. La disminución de los caudales y ríos que han visto reflejados en la muerte de reses por sed en distintos lugares del departamento.
En distintos lugares como Aguachica, Bosconia, Codazzi, La Jagua se presentan fuertes racionamientos al igual que en Valledupar y zona rural de Becerril, el verano no ha pasado desapercibido, pues las altas temperaturas han hecho que los afluentes más cercanos a esos lugares se sequen.
Según logró conocer EL PILON en el Cesar habrían muerto cerca de 300 reses por consecuencia del fuerte verano por el cual pasa el departamento, situación que tiene preocupados a los ganaderos de la región porque esto significa, entre otras cosas, una gran pérdida económica para ellos.






