Para la ganadería, uno de los principales renglones de la economía en el Cesar, no ha sido un buen año en materia de exportación, venta en pie y producción lechera. En este departamento, pese a que existe una ganadería de doble propósito, el sector se ha visto afectado por la baja en sus precios a raíz de las importaciones que han permitido los Tratados de Libre Comercio -TLC- y por la salida de gran cantidad de novillos en pie.
El anuncio fue hecho por el gerente del Fondo Ganadero del Cesar, Hernán Araujo Castro, al expresar su preocupación por la exportación actual de 200 mil novillos en pie, y sin embargo el precio aún continúa en 2 mil 700 y 2 mil 750 pesos el kilo puesto en finca, cuando en otras ocasiones, eso había llegado con un mejor precio al productor, es decir, en estos momentos hay una gran utilidad que están obteniendo los intermediarios, los comerciantes de ganado, que no tienen nada que ver ese sector, quienes son los que están comprando y llevando los animales a Venezuela.
Explicó que el mayor número de animales vacunos exportados, es definitivamente hacia Venezuela y con ese país, sigue siendo un negocio cambiario, nadie se explica cómo en el vecino país estando el precio mucho más bajo que el nuestro, sea tan rentable llevarlo hacia allá, a no ser que sea soporte en un dólar subsidiado que le estén entregando a este sistema de importación de ganado en pié. Esto no ha pasado con las carnes procesadas, que generan mayor empleo, mayor valor, mayor protección para la ganadería y para el suministro del país. En este momento, es una bonanza de los comercializadores de ganado que tienen ninguna relación con los ganaderos, en su gran mayoría son gente que se soporta y hacen lo que parece para hacer plata, sin importan si el ganadero gana o pierde.






