Un cambio en la técnica de manejar su cultivo, hoy le deja jugosas ganancias a don Argénides José Amara, un pequeño cultivador de palma de La Jagua de Ibirico que pasó de cosechar racimos de 14 kilos a unos de 20 y 21 kilogramos.
Amara decidió vincularse al proyecto del Fondo Latinoamericano para la Innovación en palma de aceite, Flipa que en el caso del Cesar se ejecuta con las extractoras Frupalma, Palmagro y Oleoflores, y desde entonces su cultivo se volvió más productivo sin tener que sembrar nuevas plantas.
El propósito del proyecto es que todos los cultivos en el Cesar implementen nuevas tecnologías para que el productor aumente su producción y con ello tener mayores ganancias, pues los tratados de libre comercio firmados por Colombia obligan a ser más productivos para poder competir.






