La expectativa crece a la espera del decreto del Gobierno Nacional por medio del cual se fije el reajuste del salario mínimo para 2011. Ayer voceros de las centrales obreras manifestaron sentirse pesimistas al respecto, luego de que se rompiera la negociación.
El Presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Tarcisio Mora, señaló que el Gobierno no ofrecerá un incremento mayor al 3 por ciento. “Un incremento de 30 mil ó 35 mil pesos no resuelve nada y lo que quieren es fomentar la cultura de que algo es algo, peor es nada”, anotó.
A su vez, los empresarios, tal y como lo hicieron desde el inicio de las reuniones, advierten que un aumento por encima del 3 por ciento generará desempleo, así lo señala el vicepresidente del Consejo Gremial, Rafael Mejía.
“Incrementa la informalidad, mayor desempleo y empiezan los problemas de todo orden para la economía colombiana”, aseguró.
Todos han coincidido en que faltó voluntad de los gremios y diálogo, pues no cedieron en su propuesta, mientras sí lo hicieron los sindicalistas.
Las cartas presentadas hasta antier fueron las mismas del pasado 15 de diciembre, cuando la CGT bajó sus pretensiones de 7 a 6 por ciento para un aumento de 30.900 pesos, mientras que los voceros de los empleadores no dieron su brazo a torcer y dejaron la propuesta en 15.450 pesos.
Para decretar el salario mínimo, que con esta ocasión completaría cinco años sin concertación, el parámetro principal que tendrá en cuenta el Gobierno es el costo de vida del 2010 y el esperado para el 2011.
Así mismo, el Gobierno analizará la productividad de la economía nacional, que según los cálculos de Planeación, cayó 0,4 por ciento este año. Hasta ahora las apuestas están entre un 3% y un 3,5%.






