El pasado 30 de septiembre, la Junta Directiva del Banco de la República aumentó la tasa de interés en 25 puntos básicos, ubicándola en un 12,25 %. Esta decisión macroeconómica genera repercusiones asimétricas en el territorio nacional. Así lo detalla el estudio publicado por la entidad titulado ‘Los efectos regionales de la política monetaria en Colombia’.
Aunque a nivel nacional el aumento de las tasas logra el objetivo de reducir la inflación y frenar la actividad económica, las zonas concentradas en la minería y las actividades extractivas, como La Guajira, Cesar, Meta y Bolívar, registran las contracciones productivas más severas tras el ajuste. En contraste, los departamentos con economías más diversas o de vocación agrícola, como Tolima y Cundinamarca, logran amortiguar el impacto macroeconómico.
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La segunda conclusión señala que la subida de la tasa de interés también golpea directamente al Cesar y La Guajira por ser departamentos exportadores. Estos territorios con actividad exportadora experimentan fuertes caídas porque el crédito para el capital de trabajo se vuelve más costoso y los cambios en las tasas afectan la competitividad internacional. El documento señala que este escenario impacta de forma directa las exportaciones de petróleo y carbón.










