Amarradas a un palo y en un planchón que no reúne las condiciones técnicas, sanitarias y ambientales, sacrifican el ganado en el corregimiento de Mariangola, la sangre corre por el piso de tierra y luego se empoza, generando con ello contaminación, malos olores y mosca.
La razón de esto no es otra, que el matadero que construyó la administración municipal hace más de tres años no ha sido puesto en funcionamiento y el temor de la Contraloría Municipal es que los recursos se pierdan, por lo que ayer elevó control de advertencia al gobierno de Fredys Socarrás Reales, que tiene 10 días para responderle al órgano de control.
En rueda de prensa, la contralora, Mercedes Vásquez, hizo una exposición del estado en que se encuentran estas obras que tuvieron un costo total de 1.678 millones 420 mil pesos, inversión que está en riesgo, por la no utilización.






