En su momento la baja del precio a la sobretasa de la gasolina en Valledupar parecía una salida pequeña a la situación que se vive en el municipio con respecto al contrabando del combustible; no obstante y situaciones que son externas a la capital del Cesar, han hecho que el dinamismo con el que se mueve el costo de este combustible haga que las personas se trasladen de estaciones de servicios autorizadas a lugares donde se vende por pimpinas.
Una situación que se vivió en sitios como La Paz y La Guajira hizo que el precio de la gasolina de contrabando se aumentara, lo que conllevó a que personas dejaran de abastecerse del combustible venezolano de manera ilegal y se desplazaran a las bombas autorizadas a hacer lo debido.
Según dijo Jairo Martínez Canales, quien despacha gasolina en una de las estaciones de servicio de la ciudad “el movimiento creció mientras el precio de la gasolina de contrabando estuvo más alto, pero no es algo que se dio por mucho tiempo”.






