En asamblea permanente siguen los propietarios de las Estaciones de Servicio de Valledupar, a la espera de una reunión con las autoridades departamentales, en busca de medidas de freno al contrabando de combustible que entra a esta zona procedente de Venezuela.
Según dieron a conocer los comercializadores legales, están a punto de tener que cerrar sus negocios y despedir a sus empleados y además el departamento y el municipio están dejando de percibir importantes recursos por concepto del impuesto de sobretasa a la gasolina.
Cerca de 5 mil empleados en todo el Cesar, se quedarían sin empleos, ya que de acuerdo a los denunciado por los representantes de las estaciones sumado al problema que ilegalidad que tienen proveniente del municipio de La Paz, los contrabandistas ahora tienen un centro de acopio más grande en Cuatro Vientos.






