- Cooperativas como Ancestros ya tiene marca registrada en la preparación de dulces.
- Las mujeres pusieron en práctica lo que vieron en sus casas y ahora convirtieron los dulces típicos en un negocio muy rentable.
- Para este año hay novedades de dulces, entre ellos el de ají pimentón y el dulce que se hace con la cáscara del guineo verde.
Mientras para unos los dulces son un manjar, un postre para bajar la sal del almuerzo o un deleite irresistible, para Mary Luz Fonseca representan un ‘dulce negocio’ que no solo le ha permitido sacar a sus cuatro hijos adelante, sino que gracias a ellos, hoy tiene casa propia.
Empezó en el negocio hace 18 años, cuando salió desplazada de Pueblo Bello y con un futuro incierto, llegó a Valledupar y sin nada qué hacer, recordó la receta de su abuela Elizabeth y la puso en práctica.
“Primero vendíamos por las calles en platón, ya después fuimos creciendo y con un capital que hicimos en año y medio, invertimos, tuvimos momentos difíciles, viviendo en arriendo y mudándonos de un lado para el otro, porque usted sabe que esto se hace con leña y a la gente le molesta el humo, pero ya después pudimos hacernos a la casa propia”, recuerda Mary Luz.






