Largas filas, sol, y eternas horas de espera, tienen que soportar las personas desplazadas de la violencia de municipios del Cesar y La Guajira en las afueras del Banco Agrario en Valledupar, debido a la incertidumbre en la entrega del subsidio ofrecido por el gobierno. En algunas ocasiones llegan hasta el banco y no tienen dinero alguno en sus cuentas después de haber recibido la notificación. Así lo manifestaron varias personas que hacen parte del programa nacional de Ayuda Humanitaria.
“Vengo de La Mesa, corregimiento de Valledupar, el 13 de febrero de 2013 me llegó una ayuda y de ahí para acá no me han dado más nada, me dicen que venga en varias oportunidades y cuando lo hago no hay dinero, al celular nos llega el mensaje notificándonos del dinero, pero no se ha hecho realidad. He prestado plata para pasajes, desde diciembre me dicen que venga una y otra vez y no nos han pagado; así como yo hay muchos en la misma situación. Deberían ser francos y no hacernos perder el tiempo, porque vengo de la Sierra donde no hay casi transporte y sin dinero, no es justo”. Señaló Gladys Sanabria.
Por su parte Maritza Hernández, dice sentirse desamparada y triste. “Si el gobierno hizo un convenio con nosotros, porque no lo cumplen, nosotros no queríamos salir de nuestras tierras pero nos tocó, por esa violencia, me desplazaron junto con mi familia, vengo desde El Copey y ahora dependemos de ésta ayuda que no es constante. Desde el 2002 me están prestando la ayuda, pastoral social me daba una compra, aunque me tocó meter tutela para que me dieran el subsidio, hace un año no me dan a veces 250 mil o 260 mil pesos; supuestamente cada tres meses, esto si ocurre un milagro es cada dos años. Ahora me toca vivir en tierra prometida una invasión, no reniego porque por lo menos tengo un techo, no como otras personas que no quedaron para contar la historia”.






