El cierre de fronteras en horas de la noche ordenado por el gobierno venezolano tiene pasando por un buen momento a las Estaciones de Servicio, EDS, de Valledupar, que en algunos casos han aumentado sus ventas en un 20 y 30%.
Por el cierre de la frontera entre Colombia y Venezuela, a los traficantes se les ha dificultado el ingreso de combustible, por lo que el poco que logran pasar, ha aumentado su precio y se cotiza mil pesos por encima del valor del nacional.
Es así como los compradores prefieren adquirir la nacional que venden las EDS a comprar la ilegal, que además de agentes contaminantes para el motor, es mucho más costosa.






