Hasta ayer hubo plazo para que los algodoneros del departamento del Cesar realizaran la destrucción total de la soca, después de esto no deben existir plantas de algodón en campo, garantizando un periodo de veda adecuado y minimizando riesgos fitosanitarios, especialmente los relacionados con el picudo del algodonero.
Rafael Murgas, gerente seccional del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, en el Cesar, señaló que “los perjuicios de no destruir la soca a tiempo no son cuantificables, debido a que los niveles poblacionales del picudo del algodonero incrementaría los costos de producción, reflejados en mayor número de aplicaciones de insecticidas y disminución del rendimiento y rentabilidad del cultivo”.
El presidente del Consejo Asesor del Manejo Integrado del cultivo del algodón en el norte y centro del departamento del Cesar, Ramón Guerrero; el vicepresidente Arturo Bustos; Ernesto López secretario técnico y los vocales Luis Armando Castro, Carlos Martínez, José Domingo Portela, Jaime Vega, Darwin Durán, Hilfredo Costa y Hernando Villarreal, revisaron el informe técnico relacionado con el estado de la soca de la actual cosecha algodonera.






