- Ocho cámaras de seguridad fueron instaladas en el Pabellón de la Carne del Mercado Público y esto produjo revuelo entre los expendedores.
- Un kilo de carne proveniente de municipios como La Paz o San Diego se vende en nueve mil pesos, mientras la carne sacadaen Valledupar oscila entre 12 o 13 mil pesos.
Como un ataque califican los expendedores del Pabellón de Carne ubicado en el Mercado Público de Valledupar, las nuevas medidas adoptadas por el gerente de la entidad. Estas personas denunciaron “persecución al trabajo” y eso podría afectar su bolsillo.
El enfrentamiento de ayer entre matarifes y gerencia, se presentó por unas cámaras instaladas en el recinto de carnes y según los vendedores son para vigilar su trabajo y prestar otro servicio como se necesita en el mercado; Mario Escandón Mojica, gerente de esta central de acopio, aseguró que simplemente se montaron las cámaras para observar el sitio y percatarse de algunas quejas interpuestas por la comunidad de indisciplina en el lugar.
La batalla campal presentada la mañana de ayer, prendió la luz de alerta entre los carniceros que expusieron sus quejas ante los apretones en materia de salud recibidos, malas condiciones en el lugar de trabajo otorgadas por parte de la administración de la sectorial, y declararon que para prestar un excelente servicio “deben brindar las garantías y esas entran por la casa”.






