Crece la expectativa:
Por VIVIAN SEQUERA Y FRANK BAJAK
AP Y EL PILÓN. Mientras el gobierno del presidente Juan Manuel Santos desborda de alegría por la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, el panorama es muy distinto en los campos y las distintas regiones del país, donde los pequeños productores agrarios se preguntan si podrán afrontar la competencia de los estadounidenses y mantener sus trabajos.
Los lecheros
En los departamentos de Cundinamarca y Boyacá, origen del 30% de la producción de leche del país, por ejemplo, hay dudas por las consecuencias del tratado y si los pequeños lecheros, por ejemplo, podrán enfrentar la competencia.
Con las manos un poco humedecidas tras ordeñar a una de sus 12 vacas pasadas las seis de la mañana, Reinaldo Cardona deja caer su mirada por la verde pradera y se encoge de hombros.
“No, yo de eso, el tratado, la verdad no sé”, dice Cardona, un campesino de 42 años, en voz baja mientras se acomoda sobre la cabeza una gorra roja.
A poca distancia, su esposa Margarita María Jaramillo agrega que “lo que uno escucha (en los medios y entre colegas productores) es que el precio se va a ir al piso”.
Y si el precio cae “saldremos del ganado y lo vendemos, ¿qué más se puede hacer?”, agregó Jaramillo, también de 42 años, mientras intenta acallar tres perros negros que rondan por los pastos donde mantienen su docena de vacas en Cajicá, a unos 30 kilómetros al norte de Bogotá.






