Todas las miradas en la práctica que la Selección Colombia hizo en territorio atlanticense giraron alrededor de James Rodríguez con el fin de analizar su estado de forma.
El centrocampista del Bayern Múnich se entrenó a la par de sus compañeros y, aunque el domingo club alemán afirmó tajantemente que “no jugará ante Venezuela bajo ninguna circunstancia”, se le vio en buena condición luego de la lesión que le ha impedido debutar oficialmente con su nuevo equipo.
James Rodríguez corrió, se ejercitó, pateó balones sin problemas y hasta tuvo arrestos para arrojarse al piso a recuperar pelotas, síntomas de que su estado de forma es óptimo. De acuerdo a lo anterior es bastante probable que el goleador del Mundial de 2014 pueda actuar en el crucial partido del 5 de septiembre ante Brasil, en el estadio Metropolitano ‘Roberto Meléndez’.











