Uno de los partidos que más expectativa generaba fue el disputado entre ingleses y alemanes, pero la falta de definición dejó el compromiso en tablas.
Bayern Múnich fue el equipo que tuvo la mayor posición del balón, pero las mejores opciones las tuvo el equipo inglés que con su tridente ofensivo generó peligro en la portería de Neuer.
Liverpool lo intentó con sus armas, apelando a la velocidad de sus extremos y al talento de Salah. Neuer fue uno de los que tuvo que trabajar aunque no solo en pequeños pasajes del partido, cuando el Liverpool podía ‘hilvanar’ jugadas claras de gol.











