Lionel Messi vivió una noche cargada de emociones la noche del martes en el estadio Monumental de Buenos Aires. El capitán de la Selección argentina disputó ante Benín su último partido con la camiseta celeste y blanca y, a los 39 años, cerró una historia de más de dos décadas con el combinado nacional.
Antes del encuentro, Messi salió al campo de juego acompañado por sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro. Durante el himno nacional no pudo contener las lágrimas y permaneció abrazado a ellos mientras en las tribunas miles de hinchas le rendían homenaje.
El estadio lució una camiseta gigante con el número 10 y la palabra “gracias”, en una jornada preparada para despedir a uno de los futbolistas más importantes de la historia argentina.











