La molestia de algunos hinchas del Junior de Barranquilla por los resultados deportivos del equipo terminó en actos de vandalismo contra las instalaciones del club y vehículos relacionados con los futbolistas Guillermo Paiva y Jesús Rivas.
La situación refleja el creciente descontento de un sector de la afición rojiblanca, inconforme con el rendimiento del equipo durante los últimos semestres. La frustración por los resultados habría sido el detonante de estos hechos, que trasladaron la inconformidad de las tribunas a las instalaciones del club.
Los jugadores Guillermo Paiva y Jesús Rivas quedaron en medio de la polémica tras los daños reportados en sus vehículos, un episodio que también genera interrogantes sobre su futuro inmediato en la institución.










