El primer duelo de final disputado en el estadio Metropolitano de la ciudad de Barranquilla terminó con las cargas igualadas, ya que el 1-1 fue el resultado que imperó en los primeros 90 minutos de la final de la Copa Sudamericana.
Junior de Barranquilla fue el equipo que más lo intentó, puesto que era el local y quería darle una alegría a su hinchada.
Por los lados de Paranaense, los brasileros apelaron a esperar a Junior y solo tomaban la pelota Lucho González y Nicao, mientras que la defensa rojinegra sacaba todos los balones aéreos que provenían de los pies de Marlon Piedrahita.











