En el estadio Guillermo Plazas Alcid, de Neiva, pasó de todo. Desde goles absurdos hasta penales ‘tontos’ se vieron la noche del sábado en el encuentro que Atlético Huila ganó 3-2 a Valledupar Fútbol Club por la fecha 1 del Torneo de Ascenso.
Y es que, más allá del buen comportamiento de los hombres dirigidos por Gerardo Bedoya, la pelota hizo de las suyas en la capital huilense.
Transcurrían solo dos minutos y ya la diosa Fortuna jugaba a favor de los locales. Un centro-remate del volante Andrés Amaya, que no llevaba peligro, dio en el palo derecho del cancerbero Omar Rodríguez y terminó en un rebote que capitalizó el centrocampista Rolando Royero a puerta vacía.











