La imagen de un hincha de Jaguares de Córdoba ensangrentado e inconsciente en los alrededores del estadio Armando Maestre Pavajeau, tras el juego de Copa Colombia que enfrentó al club monteriano con Valledupar FC, es la prueba fehaciente que la violencia del fútbol llegó a la capital del Cesar.
Según el informe de la Policía Nacional, a pocos minutos de culminar el encuentro futbolero, la hinchada de los equipos se enfrentó afuera del escenario deportivo.
“Se hizo el ejercicio de manera de prevención de sacar algunos hinchas de Jaguares unos minutos antes con el fin de evitar inconvenientes o roces entre las barras. Sin embargo, por más que se tomaron precauciones… cuando se sacaron en un lugar se encontraron y hubo una agresión”, manifestó el coronel Luis Exberto León Rodríguez, comandante del Departamento de Policía Cesar, en diálogo con EL PILÓN el pasado miércoles.











