Que la vida cambia en un instante es una verdad de a puño. Para el jugador vallenato de fútbol sala, Jeiner Galindo Alandete, ese giro repentino del destino le llegó en un entrenamiento el pasado mes de septiembre.
Aquel día, en medio de una práctica cotidiana con su club Sabaneros de Sincelejo, Galindo se lesionó la rodilla izquierda y el dictamen médico fue devastador: desgarro grado 3 del menisco lateral y ruptura parcial del ligamento cruzado anterior. Mínimo 4 o 5 meses de recuperación.
Apenas unas semanas antes de sufrir la lesión, el deportista de 24 años se había alzado el título como máximo artillero de la Liga Profesional de Fútsal colombiana con 20 goles y tenía ofertas de diferentes clubes dentro y fuera del país. “Decidí quedarme en Sabaneros, pero no más alcancé a jugar 3 partidos. Tuve la mala suerte de lesionarme en un entreno”, dijo Galindo en diálogo con EL PILÓN.











