España volvió a proclamarse campeón de Europa, después de doce años, tras vencer a la Selección de Inglaterra por marcador de 2-1. Los ibéricos lograron el título gracias a los goles de Niko Williams y Mikel Oyarzabal, mientras que para los ingleses Cole Palmer había igualado transitoriamente el partido.
El primer episodio no tuvo anotaciones pero mostró a dos equipos que con dos estilos de juego diferentes llegaban a la final con el objetivo de proclamarse campeones. España volvió a tener en sus jóvenes a los jugadores importantes del partido.
En el segundo tiempo, cuando transcurrían 47 minutos, Niko Williams puso a celebrar a los españoles con la primera anotación del partido. Los ingleses lograron igualar la pizarra a los 73 minutos gracias al futbolista Cole Palmer, pero faltando cuatro minutos para el final Oyarzabal mandó el balón al fondo de la red para poner una nueva estrella en el escudo español.











