El tradicional barrio Cañaguate haciendo honor a su nombre, conserva algo de mágico, desde sus callejones de leyenda.
A este emblemático sector del corazón de Valledupar pertenece por nacimiento y por adopción, un representativo número de músicos, algunos, nacidos en este barrio donde aún residen, otros que provenían de Patillal “tierra de compositores”, Villanueva y San Juan del Cesar y quienes en sus corredurías, se alojaban dos familiares vecinos de la casa de la señora Petra, atraídos por el imán del reencuentro parrandero y musical, hacían su parada allí.






