Desde 1968 cuando se creó el Festival de la Leyenda Vallenata, el certamen inició con la categoría profesional. El año siguiente, se hizo necesaria la inclusión de una categoría que destacara a aquellos acordeoneros que no habían grabado ningún producto musical, y de esa forma mostrarlos en el escenario vallenato, se le dio entonces el nombre de aficionado.
Dos años después, en 1970, se incluyó la categoría Infantil para darles protagonismo a los niños que empezaban a mostrar destrezas en la ejecución del aparato. Ese año, empezaría la historia de esa categoría, coronando como Rey Infantil a Ciro Meza Reales.
La distancia en años entre la categoría infantil y la categoría aficionado, extendía el proceso de preparación para la siguiente corona de los pequeños que continuaban en el proceso de ser Reyes Vallenatos, haciéndose necesario la inclusión de una nueva categoría.






