Ya lo que pasó, pasó,
y que venga, lo que venga.
La temática de las canciones interpretadas por el cantante Silvestre Francisco Dangond Corrales, y que han tenido mayor repercusión a nivel nacional e internacional tienen el sello de una mujer que ha abandonado el barco del amor cuando todavía tenía suficiente combustible para darle rienda suelta a ese bello sentimiento.
Es así, como con su voz ha sabido descifrar el rompecabezas que le han puesto los compositores y cuya fijación está en graficar en versos la aptitud de ese ser que por circunstancias de la vida les tropezó el corazón y los hizo beber, llorar y hasta los sacó de taquito.
En ese campo, el artista urumitero se ha desenvuelto como pez en el agua, y ha salido victorioso porque ha interpretado el sentimiento popular, ese que se la pasa dándole vueltas a la vida sin rumbo fijo, pero que tiene la virtud de causar las alegrías o las tristezas en el tiempo justo.
Es así, como sus seguidores no olvidan cuando teniendo como marco referente su propia inspiración, cantó en el año 2006: ‘La que me quiere, la quiero’.
Yo no estoy pa’ rogarle amor a ninguna
la que me quiere, la quiero
ay la que me ame, la amo
la que me bese, la beso
la que me zafe, la zafo.






