Seis años atrás era normal ver por las calles del centro de Valledupar a una figura familiar en el ámbito cultural, que se identificaba por su infaltable mochila arhuaca y su pausado caminar. Se trata de Luis Mizar, el reconocido poeta vallenato que hoy se encuentra en delicado estado de salud y necesita apoyo para sobrevivir.
Una enfermedad renal crónica, sumada la diabetes que le ocasionó pérdida parcial de su visión, lo sorprendió hace algunos años y su vida empezó a tener una rutina diferente.
Para salir de su casa, Mizar encuentra apoyo en algunos familiares que lo acompañan en taxi hacia donde tenga que desplazarse aunque la mayor parte del tiempo permanece encerrado en su habitación donde las musas de inspiración son su eterna compañía. El hecho de tener que someterse a un proceso de diálisis, cuatro veces a la semana, es algo que hace más difícil su cotidianidad.






