Ni siquiera el impacto emotivo que me produjo pasar por la loma de La Venera, donde murió en un accidente el cantante y guacharaquero Eduardo Lora, ni la congestión del tráfico de la carretera que de Cartagena conduce a Sincelejo, fue capaz de distraer mi mente orientada en esos momentos en conocer todo lo concerniente a El Carmen de Bolívar y su música, la tierra de Lucho Bermúdez, famoso clarinetista que inmortalizó a su pueblo con la genialidad de sus creaciones e interpretaciones musicales. Internacionalizó ritmos como la cumbia, el porro, el vallenato, el bolero. Además fue pionero en escribir en partituras la música que interpretaban las bandas de los pueblos costeños.
En muchas oportunidades me contaron sobre el accidente que le ocasionó la muerte a Eduardo Lora, al volcarse un Jeep Willys modelo 1953, descapotado, conducido por el sargento Vásquez del Ejército Nacional, cuando parrandeaban con el acordeonero de El Carmen, Héctor Romero. El acordeonero y conocedor de gaitas de San Jacinto, Andrés Landero, plasmó esa infausta desaparición en el paseo “La muerte de Eduardo Lora”.






